BlogLa vocación como camino

Soy contadora, no porque me gusten las cuentas (ni los cuentos), soy contadora por vocación, me gusta la gente, me hace feliz ayudar a los demás. También soy docente, otra actividad que me permite desarrollar la misma “vocación de servicio” por eso no es casualidad que “profesor” y “profesional” compartan la misma raíz.

Pero ¿Qué es la vocación? ¿Cómo se descubre? Es un camino hacia la realización personal, nos nutre, nos enriquece, nos apasiona, nos ocupa y preocupa, nos acompaña en la vida, le da sentido. Se descubre a partir del autoconocimiento, de la reflexión, de preguntarme quién soy, quién quiero ser. Tiene que ver con nuestros aspectos biológicos, psicológicos, sociológicos, espirituales y emocionales. Es producto de nuestra naturaleza pero también del proceso de vida, las creencias, la cultura y el entorno que van formando y forjando lo innato.

La vocación como camino

La vocación es la expresión de nuestra identidad, va mas allá de una especialidad, oficio, profesión, arte o empresa, porque la actividad que desarrollamos es la acción concreta que la materializa, es el medio y no el fin en si mismo. Lo mismo ocurre con un hobby que puede apasionar pero ocupando otro lugar, el del entretenimiento, la distracción o pasatiempo, o con habilidades innatas que no son siempre fuente de realización. No debería responder a mandatos familiares ni sociales o de búsquedas utilitarias o facilistas en las que se priorice la salida laboral o la llave de entrada a ámbitos heredados, como tampoco la utilización de guías vocacionales que proporcionen soluciones prácticas para la elección de una carrera cuyo objetivo termina siendo la obtención de algún titulo, que los alumnos terminan devorando como si literalmente se tratara de una “carrera” en la que cada materia aprobada es tachada como “una menos” cual presos que descuentan un día de condena y no como una herramienta más aprehendida que les permitirá su crecimiento personal.

Es coherente que en tiempos donde prevalece el “tener para ser” sobre el “ser para tener” los jóvenes sientan que es “difícil vivir de la vocación” y no perciban que es un fuego que impulsa, motiva, potencia y hasta reordena la escala de valores. Generalmente acudo a esta anécdota personal para ilustrarlo: Una mañana, en pleno centro de la ciudad tomamos un taxi. Al ingresar en el vehículo con mi marido, nos miramos extrañados… el conductor entonaba con voz de tenor y concentración, un tango. Esperamos unos segundos para que concluyera y luego de indicarle el destino le expresamos nuestro agrado por su voz, a lo que inmediatamente respondió “pidan lo que gusten, es invitación de la casa” y nos regaló un hermoso recorrido con El día que me quieras. Cuando le preguntamos si su otra ocupación era el canto contestó con emoción “Todavía no. Elegí ésto porque cantar es mi pasión y con el taxi puedo hacerlo en público, mientras trabajo y encima mantengo la esperanza que un día un pasajero del medio me escuche y me contrate”.

La vocación como camino

También es lógico que el adolescente de esta época, que ha crecido en un mundo impulsado por lo rápido, lo instantáneo y lo descartable pretenda con un clic conectarse con su vocación y se frustre si no lo logra. Es importante comprender que es necesario recorrer un camino sinuoso, profundo, difícil pero maravilloso, que es necesario aprender a mirarse desde adentro y encontrarse con uno mismo, un ejercicio fascinante que nos va haciendo madurar y del cual se desprenden nuestras elecciones “de vida” pero que hoy a los 18 todavía no se tiene incorporado porque en una sociedad que no quiere envejecer, el adolescente quiere seguir siéndolo, lo que los deja poco preparados para emprenderlo. Recurrir con autenticidad al franco diálogo con los adultos desprovisto de manipulaciones muchas veces inconscientes, a la debida orientación profesional que aporte preguntas y no respuestas, a la buena lectura sin recetas (1) que posibilite navegar en las profundidades del ser y al acercamiento práctico con las distintas disciplinas, suelen ser excelentes vehículos para recorrer el camino.

ESTUDIO CONTABLE TÉCNICO AUDITOR Asesoramiento integral de organizaciones CP Maria Victoria Beltrami Conoces lo que tu vocación pesa en ti. Y si la traicionas, es a ti a quien desfiguras; pero sabes que tu verdad se hará lentamente, porque es nacimiento de árbol y no hallazgo de una fórmula.

Antoine de Saint-Exupery (1) Lectura El miedo a la libertad (ERICH FROMM) El hombre mediocre (JOSE INGENIEROS) Las fuerzas morales (JOSE INGENIEROS) La importancia de vivir (LIN YUTANG) Una hoja en la tormenta (LIN YUTANG) Ética para Amador (FERNANDO SAVATER) La casa redonda (ADRIANA E. STALLI).